viernes, febrero 18, 2005

Los amigos de mi vida.


Las mujeres casi siempre somos especiales a la hora de crear nuestro grupo selecto de amistades íntimas. Yo soy una de ellas.

Cuando era chica tuve una sola amiga. Se llama Mariela. A mi padre nunca le gustó nuestra amistad, decía que su madre no era buen ejemplo para mí, porque se había casado 3 veces. Su criterio era: "... la madre de esa es una puta y su hija seguirá su mismo camino y no quiero verte con ella, ya sabes como es eso, dime con quien andas y te diré quien eres...".
Bah, un margen bastante estrecho el de mi padre para estos tiempos. A pesar de todo, esa relación entre nosotras se mantiene hasta hoy. Mi amiga se casó una sola vez y con un primo mío, sobrino de mi padre y ya llevan 11 años juntos.

En el secundario (7º, 8º y 9º) hubo dos etapas. Los dos primeros años era inseparable con Dania Lafargue, la única de mis amigas que se perdió con el tiempo. Luego al cambiarme de escuela me integré a un trío de adolescentes. Éramos Barbarita, Maritza y yo. Nada que ver una con la otra, pero nos divertíamos mucho a espalda de nuestros padres.
Recuerdo que habíamos reunido un poco de dinero y un día llevamos ropas escondida en nuestros bolsos y en vez de ir a la tarde a la clase de educación física, nos fuimos al motel "El laguito", en Bauta. Almorzamos y luego decidimos dar un paseo en bote. Supuestamente Maritza sabía remar. Digo supuestamente porque estando ya en el medio del lago, descubrimos que no podíamos salir de ahí. Estuvimos mucho tiempo decidiendo que hacer. Yo estaba a punto de salir nadando. En medio de la histeria, Barbarita agarró los remos y aprendió de golpe. Jajaja.

Ya en 10º, 11º y 12º mi grupo se amplió. Ahora también había varones. Siempre junta estuve con Tamara, Ivette, Soraine, Rosty, Albertico y una negrita de Mariel, que pueden creer que hoy no recuerdo su nombre.

Luego vino mi tiempo de universidad. Durante los dos primeros meses aún no había nada definido, pero decidimos andar en grupo todos los que vivíamos en Bauta y pueblitos adyacentes.

Luego nos transformamos en los mosqueteros. Lucio, Viviana y yo. Luego se sumó Yodermis. Cuatros meses después se sumó Elsa Quispe (una boliviana), que era más amiga mía que del grupo en sí, y en el cuarto año de carrera Frank (el cursaba 2 años más adelantado que nosotros). Pero hoy no me detendré a comentar sobre ellos. Se necesita mucha tinta y tiempo.

Luego mi viaje. El desarraigo. Comenzar todo casi de cero. Hasta que conocí una chica argentina que me integró a su universo. Entonces dejé de estar sola y me transforme en una de ellas. Ahora somos 13 chicas, que funcionamos en "Mesa Redonda".

De ahí en más, he conocido muchas personas. Comencé a tener mis grupos independiente de amigos. Mis amigos de trabajo, mis amigos del teatro, mis pacientes transformados en amigos y ahora mis amigos los bloggers.

Cuantas historias guardan todos esos años. Mil y una anécdotas del preuniversitario. Un millón y medio en mi época universitaria. Otro tanto al graduarme. Ni imaginan lo que pasó después y lo que he vivido en la Argentina. Pero de a poco comenzaré a contar y cada uno de estos nombres y otros tanto sin mencionar, a los que pido disculpas por mi olvido, volverán una y otra vez en mis historias, de eso no les quepa la menor duda.


p.d:
Este post lo escribí desde el viernes, pero no hubo manera que mi pc me permitiera publicarlo. Entonces se los regalo ahora y con unos dias de atraso.

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