lunes, febrero 07, 2005

Mi pueblo.


El lugar donde nací se llama Playa Baracoa. Pertenece al municipio Bauta y queda en la Habana. ( Rectificaría mi madre: "tú no naciste aquí, sino en Maternidad Obrera y eso queda en Marianao, porque chica, yo no te tuve en la casa sino en el hospital". Pero bueno, al fin y al cabo solo viví 3 dias en ese lugar. Jajaja. )

Mi pueblo es sumamente hermoso. El límite Este es el río Santa Ana, el Oeste el río Baracoa, al Norte tenemos el mar, y al Sur el resto del territorio municipal. En el centro del pueblo hay una laguna artificial de agua salada.

Cuentan que antiguamente fue una salina. A principios de 1900 solo vivían por esta zona 500 personas. Luego alrededor de 1940 se comenzó a poblar con pequeñas casitas de pescadores y con casas de veraneo de familias de dinero de Bauta, San Antonio de los Baños y otras localidades cercanas. Viviendas de maderas y tejas, casi todas con pisos de tablas y sótanos, para dejar pasar el mar bajo de ellas cuando este crecía.

Consta de una calle principal y dos filas de casas, una que da al mar y otra que bordea la laguna. En este momento existe, en lo que en mi infancia era un gran predio lleno de cocoteros, un resparto de edificios que recibió el nombre de "Los Cocos" (ya saben por qué.) y que queda del otro lado de la laguna.

Playa Baracoa geográficamente, es el único lugar costero del municipio Bauta y se lo viven disputando con el Municipio Playa de C. de la Habana. Lo que pasa es que tenemos un aeropuerto de vuelos nacionales (más bien militar, que sirve para llevar turista extranjeros al resto de la isla) y ahora radica en este pueblo la famosa Escuela Latinoamericana de Medicina, creada en el sitio donde años antes existía la mayor "Academia Naval" del pais. Un invento de Fidelito para quedar bien con el mundo. Porque la verdad, que estos chicos extranjeros viven la dulce vida, se les trata diferente que a los universitarios cubanos, se le dan facilidades para estudiar y de medicina no aprenden nada.

Es un pueblo pobre. Con algo de ganadería y agricultura. Nada de industrías. Solo la pesca deportiva y bien "controlada" por el Gobierno. La mayor atracción de este pueblo es su playa y toda la costa en sí. En verano es un hervidero de vacacionistas.


Arquitectónicamente hay una mezcla de casas viejas y nuevas. Todas con algún que otro padecimiento por el clima de esta zona. El salitre es un azote constante. Sin dejar de mencionar los daños que causa el paso frecuente de tormentas tropicales, ciclones y huracanes. Además como aún es lugar de veraneo de cubanos, el Estado no pone muchos recursos en mejorar sus condiciones.

Por ahora, solo somos un pueblito costero más, en ese país donde la pobreza sigue creciendo. Otro gallo cantaría, si un día ponen su ojo aquí, con fines de turismo extranjero. Pero que le vamos hacer.

Yo solo deseo que un día llegue la luz y la felicidad a mi pueblo. Porque aunque yo estoy lejos, en mis sueños siempre estoy allá. Sigo siendo baracoense y a mucha honra!!!!!!


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