Sueños.

Nacer y morir es solo el principio y final de un largo camino sinuoso donde tropezar es aprender.
La balanza indica las cosas a favor y en contra.
No siempre es como uno la imagina.
Cada minuto más es un minuto menos.
Se va alcanzando metas cada vez.
Algunos sueños se atrapan como un rayito de sol y luego pasan a un segundo nivel y se van olvidando. Otros nunca se logran, bien porque son inalcanzables o porque perdiste el tren y llegó un minuto después del momento justo.
No siempre se conoce el rumbo fijo, las tormentas son severas y nos arrastran.
Pero no hay que pensar en lo que pudo ser sino en lo que desearía pase mañana.
Un poquito más dulce no cuesta mucho.
0 comentarios:
Publicar un comentario