viernes, diciembre 02, 2005

Autómatas.


Vamos caminando por las calles de Buenos Aires como si nada nos importara. Tan metidos en nuestros mundos, que sin darnos cuenta, estamos deprisa y no tenemos apuro. Ah....y no te detengas...... porque te pueden atropellar o en el mejor de los casos, te miran con caras raras, y tú te quedas imaginando: "me tomaron por ladrón o por boluda(o)".

Caras perdidas, con expresiones petrificadas. Todos con un aparato de MP3 player a sus oídos para no escuchar nada que vaya más de ellos.


Algunos se convierten en una especie de máquina rara que mezcla hombres y una gran diversidad de formas de telefonía celular. Es increíble como andan hablando mientras corren cruzando los semáforos de un lado a otro.

También están aquellos que leen todo el tiempo...cuando caminan, suben al colectivo (ómnibus), mientras están en el subterráneo....y créanme que estar de pie no es un impedimento para ellos.
Es extraño subir a un colectivo y decir como si fuera robot: "80" ó "75".

No se les ocurra saludar a nadie o mostrar cortesía porque todos dan vuelta la cara para mirarte. Sí, porque en Buenos Aires Capital Federal solo saludan los locos, los provincianos o los extranjeros. Pero no te creas que te miran con admiración, lo hacen para marcar al próximo tonto que van a estafar en esta gran ciudad.

Ciudad grande de desconocidos. Todos creídos de que los porteños son las peores personas del mundo. Yo no me lo creo. ¿Qué encontraremos si rompemos este mito?