miércoles, mayo 10, 2006

Combate de nombres.

Como llamarse o llamar a alguien, siempre tiene su cuota de subjetiva problemática.

En estos días buscar un nombre para mí futura hija se transformó, de un juego de letras a una guerra campal.

"....que si no debe llamarse así porque es nombre de trola (puta), o de tal forma no porque así se llaman los travestís....o de esa forma no porque es de vieja....de más cual tampoco porque los niños ahora son muy despiertos y crueles y le buscaran aquel apodo.....así menos porque así se llama la hija de aquel amigo nuestro o la perra de mi prima....."

Tampoco eran aceptados mis nombres cubanos porque suenan raros, o por algo más objetivo.....Es cierto que mi hija nacerá en la Argentina y lo más común es que sin abandonar sus raíces cubanas, se acople a la idiosincrasia de acá, comenzando por su nombre.

Luego la discusión continuó en que si debía llevar un nombre o dos....aclaro, yo soy partidaria de uno solo, pero todos me dicen que es mejor dos, porque si no le gusta uno, se puede hacer llamar por el segundo.
Miren que cosa!
Si no le gusta el nombre que con tanto amor y esfuerzo elejí para ella, cuando crezca que me demande sin ningún problema y haga las cosas como dicta la ley argentina, yo no me voy a molestar!

Pero como no podía terminar ahí, la historia continuó analizando si llevaría solo el apellido del padre como se estila en Argentina o llevaría también el mío como es la costumbre cubana.

Pues la verdad es que dejamos las cosas inconclusas por falta de quórum, y por ahora solo llegamos al consenso de dejar de llamarla :"mi nena, mi beba, mi niña", y que tenga su nombre propio.

Se llamará Selena!