miércoles, noviembre 22, 2006

Contratiempo y más contratiempos.

Después de muchos días de llantos, y con la moral por el piso, he decidido enfrentar a todos. De nada sirve ocultar la cabeza como un avestruz y negar al mundo la gran verdad: NO APROBÉ...!

El viernes 10 de noviembre fui por mis resultados. El primer golpe fue encontrarnos en la escalera de entrada, con uno de los dirigentes estudiantiles, el cual entre tanta palabrería nos informó de la postura partidaria de cada integrante del tribunal y nos dijo que todos, excepto la pediatra (única mujer del tribunal) todos pertenecían al "Ala Dura" de la facultad y eran dictadores y xenófogos. Aclaró que no esperaramos que la pediatra nos apoyara porque la facultad la dirigía el "Ala Dura" y que quien se oponía a ella, quedaba relegado y nunca podría progresar.
Ahí mismito me volvió mi dolor de cabeza y lo único que quería era entrar y no escuchar más a aquel muchacho.

En la Mesa de Entrada nos informaron que ya habían llegados nuestros expedientes y uno de los empleados dijo que creía que todos estabamos aprobados, cosa que sirvió para avivar mi esperanza.

Ya en Secretaría Docente, la encargada de la revalida primero dijo no haber recibido nada, pero luego una de sus compañeras le señaló un grupo de expedientes que llegaron el día anterior y que ella no había visto...un poco más y los papeles la muerden!

Abrió uno de los expedientes y para mi asombro no habían dado resultados individuales, figuraban los nombre de los 6 revalidantes seguida de la expresión: "...este tribunal considera que DEBEN SER DESAPROBADOS..."
Yo por poco me desmayo del impacto. Nunca había desaprobado nada....y no pensaba vivir algo así. Además habían pasado pocos minutos de que en Mesa de Entrada nos ilusionaran

Me impactó que dieran una nota colectiva...¿Está eso permitido?....Tampoco hubo un acta donde figura mi asistencia a la revalida....pude haber mandado a mi hermana gemela ( si la tuviera ) en mi lugar.

Estabamos 5 de los 6 médicos revalidantes. La secretaria nos quiso contener contándonos confidencias, las cuales no podíamos decir que ella nos dijo, porque perdería su puesto....tales como: que ella lleva 30 años en ese cargo, en los últimos 20 años de revalida solo han aprobado 3 extranjeros, 2 rusos y un cubano. Dijo que le sorprendió lo del cubano, pero no aclaró claramente por qué, aunque por algunos de sus gestos instuimos que era negrito y latinoamericano....también aclaró que solo han aprobado hombres....que uno de esos rusos se presentó junto con su esposa y a pesar que estudiaron juntos y parecía más capaz, ella no tuvo suerte.....que este es un tribunal nuevo y lleva solo 3 años y que jamás aprobó a nadie.
La verdad que después de escuchar esto las alas del corazón más que rotas quedaron amputadas.

Pero en el calor del momento, intentamos ir a ver al jefe de tribunal para que nos mostrara nuestros examenes y nos diera las respuestas correctas en cada opción.
A tal intención nos salió su secretaria diciendo que no podía atendernos. Entonces nos atrincheramos y tomamos medida de fuerza, decidimos quedarnos en su puerta eternamente, si se quería marchar. Sí o sí, nos tendría que dar la cara.

Pasó mucho tiempo, pero como no aflojamos salió y nos dijo que él no tenía entre sus obligaciones enseñarnos el examen, que tendría que autorizarlo el Decano, pero como nos vió muy unidos, nos aclaró que no nos atendería en grupete, que llamaramos el día 20 de este mes, para por teléfono concertar una cita.

De ahí salimos enfurecidos a entrevistarnos con el Decano, quien dicho sea de paso no nos recibió y mandó a su secretaria. Cuando esta vió que pedíamos ser atendidos o nos diera una cita, entro nuevamente con un pretexto cualquiera y la promesa de ahora vuelvo....y jamás volvió. Quedamos sentados más de una hora. Luego nos dijeron que la secretaria tambien estaba ocupada y que no podría atendernos. La bronca creció, algunos querían atrincherarse nuevamente, pero yo fui una de las que decidió que no valía la pena. Entonces por mayoría nos fuimos.

Supe en ese momento que era una guerra perdida. Nadie nos respeta. No nos consideran colegas. Nos tratan como niños ingenuos....y lo más importante....nos consideran una gran molestia. Somos una piedra en el zapato. Ellos no permitiriran que nadie revalide y les sea competencia. Son pura mugre!

Esta vez volví a casa queriendo que la tierra me tragara. Solo el amor de esposo y mi hija me hacían estar en pie.

Al principio pensé abandonar la lucha, y olvidé llamar el día 20, pero al otro día pensé que no les haría las cosas fáciles a esos tiranos xenofóbicos...y perdido, por perdido....llamé y la secretaria del jefe de tribunal me informó que este había salido de vacaciones por 20 días y me recordó que yo debía haber llamado el día anterior...."llama el mes próximo si quieres" -me dijo-.

Que cara rota!!!!!
Nos hizo llamar el 20, porque nos daría cita a finales de diciembre, con suerte a los más insistente, y dejaría que con el tiempo todo enfriara.
Qué decir?....Sin palabras!