lunes, diciembre 10, 2007

La tierra prometida.


Llegamos alrededor de las 23:00 hs a la Habana. Me temblaban las piernas...más bien no había parte de mí que no temblara, pero aparentaba ser fuerte.
Llenamos unos papeles y nos presentamos los 3 juntitos en la garita de Migraciones, cosa de que no fuera haber problemas con la entrada de mi nena y comprobaran que viajaba con la madre y el padre.
Nos tocó un oficial muy amable, pero igual después de mirar los papeles, me mandó a salir y pasar por otro lado o esperar, y que mi nena pasara con su padre porque ellos dos eran argentinos. ¿Entienden algo semejante? Eso solo pasa en Cuba.

Respiré profundo..y aunque otros lugares estaban vacíos igual esperé porque vale malo conocido que bueno por conocer.
Que les parece que al tocarme el turno me piden el documento argentino, y como a mi hija y esposo no se lo pidieron...y antes no lo hicieron tampoco conmigo, no lo tenía previsto.
Que lío armé a esa hora. No lo encontraba. Pensé se lo había llevado mi esposo. Entonces me vuelven para atrás y mandan a un oficial a localizar a los míos para que me dieran el DNI.
Regresó el oficial con un mensaje de mi esposo que decía, no tenerlo....entonces hecha una bola nervios volví a revisar y lo encontré en mi cartera.

Terminando el trámite me reencuentro con mi esposo y mi bebé, quienes ya habían retirado el equipaje y me esperaban con un carrito lleno.
Comenzamos a caminar y nos detienen a pedir pasaporte. Yo otra vez me enredo con mi cartera y no lo encontraba, pero como mi apariencia no delata que soy cubana y no hablé, miraron los pasapote de mi hija y esposo, intuyeron que yop era argentina, y dijeron que siguieramos camino, que los extranjeros no necesitan pasar su equipaje.

Pero con toda la locura mía, yo seguí buscando mis papeles mientrás caminaba lentamente, cosa de tenerlos a mano por si alguien más los pedía...y justo uno de los aduaneros que están en todo, filtró el color de mi pasaporte...porque digamos la verdad, ese color azul brillante de nuestro pasaporte está hecho con todo propósito, se identifica con ello un cubano a 10 leguas de distancia.

Entonces justo cuando la puerta de salida se abría y podía ver a mi madre y mi hermana, una mano me detuvo.
En forma despectiva me dicen: Compañera pero tú eres cubana, no? "Sí, lo soy...que pasa ahora"
Sin decir nada más comienza a revisar nuestro equipaje y hace que todo lo que está a mi nombre baje de carrito y que lo lleve a pesar.
Quise arrastrar todo atrás, pero mi esposo se empeñó de llevarme todo en el carrito...le dije a mi esposo que siga, que iba sola a pesar lo mío...pero argentino terco, no me hizo caso...y justo en la balanza nos topamos con una aduanera mal educada y gritona, que no entendía nuestro castellano, y que a toda costa decía no importarle lo que digan sus compañeros, pero que ella pesaría lo mío, lo de la nena y lo de mi esposo, porque cosas mías podían estar en cualquier equipaje. ¿Tiene sentido común esta mujer?

Mi esposo, que sabía que algo pasado de peso estabamos, agarró a la nena y dió unos pasos atrás y solo me dijo: "Vos arreglate, ya sabes lo que pienso"
La mujer al ver la hostilidad de mi esposo comenzó a levantar mis pesados bolsos. A mí me salió lo buena del alma y al ver aquella mujer haciendo fuerza para subir nuestros equipajes a la balanza, comencé ayudarla. Ella me miró extrañada...nadie debe ayudarla...ni tampoco lo merece...pero yo soy tonta de nacimiento...o tal vez al sentir complicidad de género, se apiadó de mí y sus voz comenzó a tornarse más suave y pesó solo algunas cosas...así que salimos ilesos de ahí.

Al pasar cerca de la puerta él mismo tipo que me mando a pesar mi equipaje quiso mirar el tique que me dió la oficial...dudó un poco, porque a él le parecía más peso..pero al fin, cruzamos la puerta y libres al fin de la aduana...por lo menos por esa vez!
Abrazos y llantos!

3 comentarios:

Mares dijo...

Que vergonzoso! lo que nos hacemos los cubanos a los propios cubanos. Da pena, de verdad.
Ni pensar en la imagen que se habrá formado tu esposo. Que triste!
Besos y sigue escribiendo.

Carimar dijo...

Mira Mares, pasa de vergonzoso!
Y ni te preocupes por la imagen que se llevó esta vez mi esposo, porque aunque pasamos mil humillaciones, nada se compara con "el Niágara en Bicicleta" que le tocó pasar en 1998 cuando estuvo por primera vez de turismo en Cuba...dicho sea de paso en esa época ni nos conocíamos ni yo pensaba irme a la Argentina...así que imaginaras cuanto me costó llevarlo esta vez a Cuba...y volvió diciendo que no vuelve más.
Saludos.
Carimar.

Anónimo dijo...

Mira ya es penoso pero no solo eso sino todo desde lo que te cobran por el pasaporte cada dos años y cuando no renovas, es como si el dinero nos callera del cielo. Estuve en octubre y por una semana y me cobraron el sobrepeso de la comida, los dodotis, las papillas las cosas de mi hijo me cobraron un paston por sobrepeso incluso viendo que lo que llevaba era de mi hijo, me cobraron sobrepeso, y para increible y sorprendente una señora que yo respeto mucho la religión ojo, pero llevaba sobrepeso de cosas de santos y religión y eso está excento de pago por muchos kilos de peso que se lleve, y sin embargo las cosas de mi niño de 13 meses de edad si tuve que pagar sobrepeso. Además yo considero que antes se resolvía mutuamente y la policia, la aduana y todo absolutamente todo es corrupción y dinero por delante, por eso se ha perdido y se seguirá perdiendo mas turismo, y lo peor que ahora en enero voy nuevamente por dos meses así que ya les contaré el palizon que me pegaran en la aduana y voy por eso por mi familia porque sino no me verían el pelo.