martes, febrero 19, 2008

Circo Nacional de Cambio de Domicilio.


Como tantas cosas en mi vida que van quedando en el tintero sin que yo misma sepa por que lo hago, fui postergando aquellos trámites que implicaban demasiada burocracia, por más necesarios que fueran.

Llevo más tres años viviendo en Capital Federal y aun en mi documento figuraba la dirección de Lobos, y no sé por que extraña obsesión desde fin del año pasado se me metió en la cabeza la idea, de que era el momento del cambio.

En octubre pasado una mañana salí dispuesta a efectuar dicho trámite. Llegué al registro civil de mi zona y había tanta, pero tanta gente, que no la brincaba ni un chivo. Al llegar al fin al Sr. que daba los turnos, este me dijo, que lo dejara para otro día y agarró una esquina de un papel y hizo un garabato, que dijo era su firma y supuestamente sin anotar nada me dió turno dentro de quince días. Yo no lo podía creer. Volví a casa con la firme idea de que me tomaron el pelo. Tiré dicho papeluchito y me dije para adentro: "esta bien, otro dia vuelvo"....y volví al mes, pero esta vez la cola era el doble y en la puerta el mismo tipo...ah, no!, esta vez me fui antes de que matara a este tipo, sí me hacía la misma gracia!

Entonces el viernes pasado, salí otra vez dispuesta. En la puerta una mujer. Mi turno el 58. Esperé con paciencia de 9 de la mañana a 12:30 y que pasó, pues al sentarme para efectuar el trámite, con cara de lástima la señora que me atiende me dice, que en mi caso, por ser extranjera, el cambio de domicilio se hace solamente en el Registro Nacional de las Personas. Ah, no!!! Por poco ahí mismito me da un patatun!!!

Salgo ayer para dicho lugar y para hacerla corta, llegué a las 10:05 hs y no me atienden porque solo dan turno de 06:00 hs hasta 10:00 hs. Un solo vistazo me alcanzó para ver miles de personas apretujadas adentro en los salones de espera con cara de angustia y desconsuelo.

Planifiqué hasta el último detalle para hoy levantarme bien temprano (más o menos a las 05:00 hs) e ir en busca del dichoso turno...con el único detalle que olvidé poner el despertador y me desperté a las 07:00hs con los alaridos de mi esposo que anunciaba que me había quedado dormida.
No se como hice pero en 15 minutos estaba entrando en el subte y en otros 20 minutos ya estaba en el Registro Nacional de las Personas.

Hice una fila en la puerta, para que un oficial te deje pasar y te diga a donde ir. Llegué a un lugar donde un chico atendía a otra persona,tras la computadora con un numero 1, y pregunté en donde me daban el turno, a lo que me responde los chillidos de una joven que tomaba mate, "aquí tienes el turno y espera sentada a que te llamen por apellido". Obedecí y me senté, mientrás pensaba, por cual apellido me llamarían, si ni siquiera me lo habían preguntado.

Si se suponía que comenzaron a trabajar a las 06:00 hs, como era posible que atendían recien al nº 8. Que desgracia, yo era el nº 51!
Entonces el chico que atendía (único que trabaja hasta ese momento, mientrás la chica le cebaba mate), quiso organizar una fila con las personas hasta el nº 20, cosa que "duró lo que un merengue en la puerta de un colegio" porque pasadas las 08:00 hs apereció otro Sr. gritón, con cara de chulampin y mandó a todos a desalojar el escritorio, se sentó en la compu 1 y comenzó a llamar por números (a veces llamaba a ojo de buen cubero, porque se perdía por donde andaba)....entonces comencé a prestarle atención y vi que su tarea era solo tomar el nombre y apellidos y mandar a sentar en otro sector, donde llamarían por apellido.

Alrededor de las 09:00 comenzaron aparecer otros personajes y figurines en escena. Trabajar, eso no...primero saludar, charlar y desayunar. Ya a las 09.30 hs, tal vez 10:00 hs, el chico del principio, se sienta en la compu 2, en la cual vuelca los datos que salen en boletas de la impresora de la compu 1. Más claro, transcribe a la compu 2 nuestros nombres, saltando a veces el orden porque el ventilador atras suyo vuela los papeles....de ahí entonces esas boletitas pasaban a la cebadora de mate quien iba llamando a gritos por apellido, y volvía a ingresar nombre y apellido en la compu 3 y por fin ingresaban la dirección actual de uno (porque al fin y al cabo estabamos allí para que en el DNI figure la direccion del actual domicilio)...de ahí te mandaban a pagar a la caja donde te atendía un pelilargo con una musculosa de spiderman comiendo galletas.

No saben cuanto suplicio el mío. No bien consigo un asiento, para esperar este procedimiento, mi tortura se hizo insoportable porque no se bien si la peruana de mi derecha o el boliviano de mi izquierda, o quien demonios era, pero se estaban tirando unos pedos tan podridos que desmayaban a cualquiera....y juro que ni por el mejor asiento del mundo se aguantaba aquello.
Al fin, pago en la caja, y me mandan a dar la vuelta y sentarme en otro salón donde volverían a llamarme por apellido.

Patetica aquella imagen. Tres cincuentones...uno con cara de nada...otro ojiclaro parlanchín con ego de carilindo y otro regay con nariz operada, pelo teñido de rojo brillante, camisa celeste abieta, mostrando sus mil collares de cuero.....y todos con una paciencia imperturbable...hasta se tomaron un receso y a buscar café se fueron...todo para que al tocarme mi turno el ojiclaro escribiera con una letra horrible mi dirección en el DNI y el cara de nada plasmara su firma y un sello...y yo volviera a mi casa a las 12:00 del mediodía con un caracter podrido y un dolor de cabeza que no le deseo a nadie...pero con cambio de domicilio al fin.